Diciembre / Febrero 2012 / Año 16 Edición 52
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EDITORIAL
Respirar tecnología
Alfonso Bolaños,
abolanos@gbm.net,
Coordinador de Mercadeo

La tecnología, e Internet como el gran protagonista, se convierten cada vez más en el oxígeno vital de nuestra supervivencia. Como seres sociales que somos, necesitamos estar interconectados con redes que nos permitan saber dónde transitar, qué comer, qué comprar y hasta qué hacer. Nos conectamos desde el carro, la cama y cuanta creativa y extraña locación nos permita la imaginación.

Síntomas de asfixia
Viajar a otro país sin nuestro Smartphone nos da miedo o sensación de impotencia, como si se tratara de viajar sin dinero, sin visa o sin hotel. No imaginamos cómo resolver nuestro día sin e-mail, bajamos aplicativos para poder ver los mapas del metro, los horarios de los museos, los lugares de interés. El GPS ubicándonos en la ciudad destino es un "must" y nos da pánico pensar que nos podemos quedar sin batería. Menos vital, pero no por ello menos popular, está la necesidad de subir fotos o comentar las experiencias del viaje al momento, no en la noche ni al regreso del viaje.

Salir de la casa sin Smartphone convierte el día en uno de gran ansiedad, porque aún cuando podes tener Internet en tu "laptop", tenes la sensación de no estar conectado. Durante el almuerzo, tus amigos saben que la reunión se cambió de hora, pero vos no sabes el "status" de la tuya. Tu esposo/a te busca sin saber porqué no contestas el celular, así que acude primero a un mensaje de texto y en la desesperación también te busca por WhatsApp, sin que ninguna de estas opciones pueda producir respuesta alguna. Continuamente estás revisando mentalmente situaciones de alerta que en ausencia de tu teléfono no tendrías como enterarte (un bloqueo en el camino a casa, un temblor repentino, etc.). Ya puesto en el carro, es muy común acordarse de llamadas pendientes, de gestiones de banco y de otras tantas situaciones que regularmente resolverías de otra manera.

A tus 40 años, podes tener síntomas de hiperventilación cuando Facebook te da un mensaje que no conoces o te varía la forma de navegación. Cuando queres poner algo en Twitter y sabes que lo has visto pero no te acordas cual era el "hashtag" para ello. Más presionado aún cuando tus hijos te cuentan trucos de AngryBirds que ni idea tenías. En fin, sentís que el día no te da para llevar el ritmo, que el orgullo no te da para estar preguntando, pero el temor más grande es quedarte atrás y envejecer repentinamente en este mundo.

El reto en los negocios
Si como seres independientes tenemos esa sensación, multipicala para las marcas que no se pueden dar el lujo de envejecer y perder mercado por "banalidades" como estas. Ahora tener un website es sólo sinónimo de existir, sacarle provecho a las nuevas tecnologías y no solo web, es el reto diario. Divertir y complacer a los más "geek" es asegurarse una propagación viral de las campañas, de los nuevos modelos de interacción con el cliente y de la operativa misma del negocio. Aplicativos para móviles y redes sociales son los más sonados hoy en día; pero aún en su avance el espectro es mucho más amplio de lo que hoy tenemos. Los usuarios seríamos capturados y "fidelizados" por marcas que nos ofrezcan grúa o servicios de asistencia, a partir de un "tweet" desinteresado o una alerta en Waze sobre la que no esperábamos mayor respuesta.. En un centro comercial estaríamos muy complacidos en conocer y comprar marcas que, en sitio y en tiempo real, nos ofrecieran promociones y descuentos que por ubicación geográfica determinen nuestro potencial en el mismo momento en que nos tienen ahí (sea Bluetooth, Facebook, Foursquare y toda su descendencia).

Un mundo más inteligente
A este ritmo, lo que nos espera tiene que ser bueno. Es tanta la información que hoy fluye, tanta la disposición de la gente a compartir sus datos y tanta la tecnología que hay, que la lógica me lleva a pensar que juntos esos tres componentes podrán crear sistemas basados en data real, geolocalizada y en tiempo real y que beneficie la vida de la humanidad. Todos queremos un mundo más transitable, más seguro, con mejor salud, con mejor educación, con trámites más rápidos, con un medio ambiente bien aprovechado, con gasolina de buen precio, con electricidad eficiente y sin crisis alimentaria. No todo será resuelto mañana, pero la tecnología es un gran aliado. Así que no sientan pena de la dependencia de la información en que usted y el mundo se encuentra. Todo este sistema y la data que produce tienen el potencial de producir un mundo más inteligente.